Inteligencia emocional como parte del bienestar laboral

Con la entrada de la NOM-035 se ha hablado mucho sobre el tema de cuidar la salud y bienestar de nuestro personal. Mucho de este bienestar recae en el manejo de habilidades de comunicación e interacción que día a día se dan en el lugar de trabajo a todos los niveles y en todas direcciones.

Dentro del ambiente laboral, tanto la convivencia como el hecho de compartir proyectos con otras personas es un tema delicado, el tener que negociar la diferencia de opiniones sobre un mismo tema entre personas con diferentes personalidades y carácter puede resultar en disgustos y enojos que a su vez generan un conflicto seguro. Una falta del buen manejo de estas emociones suele ser un obstáculo tanto en las interacciones del  trabajo como en la calidad de vida en general.

Si bien no es posible evitar que se presenten situaciones como éstas con las personas con las que laboramos, lo que sí es viable es aprender a manejar aquello que sentimos para que no impacte nuestra estabilidad laboral de manera significativa. Es de suma importancia vigilar las reacciones que tenemos cuando estamos enfadados, y así poder comunicarnos y dirigirnos con respeto hacia los demás sin necesidad de recurrir a ofensas o expresiones hirientes. Es precisamente la capacidad de comunicación y la forma en que conducimos nuestros procesos de interacción lo que puede unir o separar a los equipos de trabajo para siempre. 

Si ponemos como centro de atención el conflicto para descubrir su naturaleza, nos daremos cuenta que  el problema a resolver es distinto y está asociado con aquella emoción que no estamos manejando efectivamente y no con la persona o la situación en realidad. 

Conocer y aplicar algunas estrategias para el manejo de las emociones resulta altamente efectivo y mejora la relación con el equipo de trabajo exponencialmente. A continuación te damos cinco recomendaciones para lograr un mejor manejo del enojo y emociones: 

  1. Piensa las cosas con calma. Si ves la situación desde una perspectiva distinta, alivias ese enojo.
  1. Racionaliza el enojo. Justo cuando ese sentimiento de ira cobre vida en ti ¡identifícalo! al hacerlo y preguntarte la razón por la que te molesta, se vuelve más pequeño y solucionable.
  1. Date un “break”. Cuenta hasta 10, porque aunque suene trillado, tomarte unos minutos en silencio es una excelente forma de calmar la mente y reducir el impacto de las emociones en la salud.
  1. Haz conciencia sobre tu postura corporal y gestos faciales. Mantener la misma posición que cuando estás tranquilo, hablar en tono bajo y cuidar las expresiones de tu rostro, apoya a la mente a interpretar que estás en paz y te ayuda a conservar la calma.
  1. Cultiva la paciencia. Esta cualidad refleja firmeza y fortaleza en tu persona, te mantiene tranquilo y ayuda a evitar problemas. Cuando otros reconocen esa capacidad en alguien, se les complica más ser negativos o agresivos ya que es difícil hacerte enojar.

En cdg – Experts in Business Competencies creemos que un correcto uso de los procesos de interacción son la base para un mejor liderazgo dentro de las organizaciones, te invitamos a conocer más sobre nuestros procesos de desarrollo y mejora de liderazgo en la siguiente liga: Programas de Desarrollo